A Rufina Turbina le encanta volar,
y además adora la velocidad,
cierto día de pronto se le ocurrió
hacerse con el motor de un avión
y crear la escoba reactor.
Ahora cruza el cielo en un pispás
y llega a las reuniones antes de empezar.
A Rufina Turbina le encanta volar,
y además adora la velocidad,
cierto día de pronto se le ocurrió
hacerse con el motor de un avión
y crear la escoba reactor.
Ahora cruza el cielo en un pispás
y llega a las reuniones antes de empezar.
Llevo rato pensando que me falta algo… Me acabo de dar cuenta de que me deje a mi bruja en casa. Pues estará contenta...
Felipito el monstruito,
esta noche está contento,
hoy no va a dar miedito
va en busca de sustento:
Caramelos, chocolates,
gominolas, gelatinas,
chicles, bombones, regalices
y otras muchas golosinas.
Esta noche los vecinos
no se asustan cuando llega,
dicen: «¡Qué bonito disfraz!»
mientras le llenan la cesta.
Si veis esta señal mejor volved atrás.
Si decidís seguir adelante y entrar al bosque, allá vosotros con las tonterías que hacéis... pero yo, que vosotros, me mantendría alejada de casitas de chocolate, casas andantes, manzanas sospechosamente brillantes, ruecas abandonadas, espejos que hablan, ancianas con demasiados gatos, hornos excesivamente grandes, bosques con migas de pan, gatos parlantes, sapos con coronas diminutas, escobas solitarias, cuervos cotillas 0 cualquier otra cosa que parezca, huela o sepa a bruja.
Luego no os quejéis si acabáis encantados, embrujados, dormidos, secuestrados, envenenados o comidos.
Lupita la fantasmita
sale a dar una vueltita
con Ciénago, el murciélago,
llegado de un archipiélago.
El problema es que el murciélago,
acostumbrado al mar,
lo busca por todas partes
y no lo logra encontrar.
Busca olas y gaviotas,
busca arena y caracolas,
y como no las encuentra
mira a Lupita con tristeza
y luego agacha la cabeza.
Lupita, apenada y preocupada,
cuando vuelven a casita
le pone en la televisión
imágenes de una playita.
Y le dice:
—No estés triste, Ciénago,
no te pongas así.
Cuando llegue el verano,
iremos los dos allí.
La calabaza Blasa
lleva días aterrada
Halloween está cerca
y ya sabemos qué pasa
que alguien iba a llegar
a vaciar su cabeza.
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A Rufina Turbina le encanta volar, y además adora la velocidad, cierto día de pronto se le ocurrió hacerse con el motor de un avión y crea...