jueves, 15 de octubre de 2026

Lupita y Ciénago (16 días para Halloween)


 Lupita la fantasmita

sale a dar una vueltita

con Ciénago, el murciélago,

llegado de un archipiélago.

El problema es que el murciélago,

acostumbrado al mar,

lo busca por todas partes

y no lo logra encontrar.

Busca olas y gaviotas,

busca arena y caracolas,

y como no las encuentra

mira a Lupita con tristeza

y luego agacha la cabeza.

Lupita, apenada y preocupada,

cuando vuelven a casita

le pone en la televisión

imágenes de una playita.

Y le dice:

—No estés triste, Ciénago,

no te pongas así.

Cuando llegue el verano,

iremos los dos allí.





martes, 13 de octubre de 2026

Brujas modernas (18 días para Halloween)

 

    Nunca debí hacer caso a Malena la Moderna y cambiar la magia por la electricidad.

    «Es el futuro», me dijo.

    Y aquí me tenéis: dos horas intentando cargar la escoba.

    La magia nunca me dejó tirada.





lunes, 12 de octubre de 2026

Aparcamiento brujil (19 días para Halloween)

 

En este aparcamiento

sólo aparcan las escobas,

si vuelas en aspiradora,

o eres una aventurera 

que llega en ala delta

tendrás que pagar un extra.


Los robots aspiradora,

las eléctricas escobas,

los nuevos patinetes

y hasta los monopatines, 

tendrán que dejarse arriba

con todos los modernines.




sábado, 10 de octubre de 2026

De brujas y hadas (21 días para Halloween)

 

Patuja la bruja

y su prima Peluja

están dibuja que dibuja, 

con tiza, con ceras

con lápiz y acuarelas,

concentradas y tranquilas

calladas y divertidas.


Y entonces llegó Cascada,

un hada la mar de pesada,

con su hermana Calada

hablando ambas a paladas.


Charlaban de todo y de nada;

de cómo hacer empanadas

o de cómo bailar lambada.


Patuja y Peluja

seguían dibuja que dibuja,

con tiza, con ceras,

con lápiz y acuarelas...

O más bien lo intentaban, 

mientras las hadas hablaban,

charlaban, platicaban,

gritaban y voceaban,

y ni para respirar paraban.


Patuja la bruja

y su prima Peluja

intentan seguir dibuja que dibuja,

con lápiz y acuarelas,

con tizas y con ceras...

¿O era con lápiz y con ceras

con tizas y acuarelas?


Patuja miró a Peluja

y Peluja miró a Patuja

y dijo Patuja a Peluja:

—Ya NO sé qué estaba haciendo.

Y dijo Peluja a Patuja:

—Yo no puedo ni pensar.

Y dijeron ambas al tiempo:

—¡Es que no paran de hablar!


Mientras, las hadas pesadas

vuelan por toda la sala,

hablando de todo y de nada:

de cojines y almohadas

de princesas aleladas,

de manzanas y granadas.


Patuja y Peluja,

ya no dibujan

miran a las hadas

con caras cansadas.


Patuja la bruja

susurró una vez,

y su prima Peluja

contó hasta tres.


Y lanzaron un hechizo

a las hadas pesadas.

Cascada se quedó callada

y callada quedó Calada,

y de pronto en aquella sala

no se oyó ni una palabra.


Patuja sonrió a Peluja

y Peluja sonrió a Patuja,

por fin volvía la paz,

ahora, a dibujar

con lápiz y acuarelas,

con tizas y con ceras...


Y entonces llegó el horror,

el espanto y el terror.

Cascada un grito lanzó

y Calada en llanto cayó.


Espantadas y asustadas

lloraban y pataleaban,

gritaban y berreaban.

El ruido que ahora armaban

era peor que su cháchara alocada.


Peluja miró a Patuja

y Patuja miró a Peluja:

—¿Qué tal unos tapones? 

 dijo Patuja la bruja.

—De los que parecen botones 

respondió su prima Peluja.


Y tal como dijeron

enseguida lo hicieron.

deshicieron el hechizo

y se pusieron tapones.


Cascada y Calada

las dos hadas pesadas

volvieron a hablar a paladas,

de esto, de aquello,

de todo y de nada.


Y Patuja la bruja

y su prima Peluja

están de nuevo dibuja que dibuja, 

con tiza, con ceras

con lápiz y acuarelas,

concentradas y tranquilas

calladas y divertidas.

viernes, 9 de octubre de 2026

El Coco se come el coco (22 días para Halloween)


 El Coco se come un coco,

mientras se calienta el coco,

pensando cosas de Coco.


¿Por qué le llaman Coco,

si al coco no se parece?

El coco que come el Coco,

es redondo como un moco,

mientras que él, el Coco,

es... es... espera un poco...

¿Cómo es el Coco

que se come un coco,

mientras se calienta el coco,

pensando cosas de Coco?


El Coco que come un coco

se levanta poco a poco,

llevando en la mano el coco

hacia su espejo barroco.


El Coco mira su coco

y luego él se mira un poco

intentando comparar el coco

con su coco.


El coco que come el Coco

es peludo y circular,

bueno esférico... bah, qué más da,

y el Coco que se come el coco....

es... es... El Coco se vuelve a mirar...

Pero el Coco que se come el coco,

allí no parece estar.


—Espera un poco.

Le dice el Coco a su coco.

—Claro que no veo mi coco, coco.

¿Cómo lo voy a ver?

Si no enciendo la luz no veré

ni mi coco ni tu coco.


El Coco, con su coco,

se acerca al foco,

enciende la luz,

y vuelve al espejo barroco.


—Espera, que me coloco.

Le dice el Coco a su coco.

Se coloca de perfil,

sujetando bien su coco,

mira de allí a aquí...


Y no entiende ni un poco.

¿Era aquello una mano,

un tentáculo o un codo?


¿Y aquello de más allá,

era pie, pezuña o pata?

¿Y era su coco un coco,

tenía boca, pico o morro?


El Coco gira que gira,

sin dejar de comer su coco,

pero por más que se gire,

no entiende ni mucho ni poco.


—¿Sabes qué? —le dice al coco.

_Que me da así como igual,

yo soy el Coco y ya.


Vuelve a sentarse el Coco

y vuelve a comer su coco

mientras se calienta el coco

pensando cosas de Coco.



Lupita y Ciénago (16 días para Halloween)

  Lupita la fantasmita sale a dar una vueltita con Ciénago, el murciélago, llegado de un archipiélago. El problema es que el murciélago, aco...