Patuja la bruja
y su prima Peluja
están dibuja que dibuja,
con tiza, con ceras
con lápiz y acuarelas,
concentradas y tranquilas
calladas y divertidas.
Y entonces llegó Cascada,
un hada la mar de pesada,
con su hermana Calada
hablando ambas a paladas.
Charlaban de todo y de nada;
de cómo hacer empanadas
o de cómo bailar lambada.
Patuja y Peluja
seguían dibuja que dibuja,
con tiza, con ceras,
con lápiz y acuarelas...
O más bien lo intentaban,
mientras las hadas hablaban,
charlaban, platicaban,
gritaban y voceaban,
y ni para respirar paraban.
Patuja la bruja
y su prima Peluja
intentan seguir dibuja que dibuja,
con lápiz y acuarelas,
con tizas y con ceras...
¿O era con lápiz y con ceras
con tizas y acuarelas?
Patuja miró a Peluja
y Peluja miró a Patuja
y dijo Patuja a Peluja:
—Ya NO sé qué estaba haciendo.
Y dijo Peluja a Patuja:
—Yo no puedo ni pensar.
Y dijeron ambas al tiempo:
—¡Es que no paran de hablar!
Mientras, las hadas pesadas
vuelan por toda la sala,
hablando de todo y de nada:
de cojines y almohadas
de princesas aleladas,
de manzanas y granadas.
Patuja y Peluja,
ya no dibujan
miran a las hadas
con caras cansadas.
Patuja la bruja
susurró una vez,
y su prima Peluja
contó hasta tres.
Y lanzaron un hechizo
a las hadas pesadas.
Cascada se quedó callada
y callada quedó Calada,
y de pronto en aquella sala
no se oyó ni una palabra.
Patuja sonrió a Peluja
y Peluja sonrió a Patuja,
por fin volvía la paz,
ahora, a dibujar
con lápiz y acuarelas,
con tizas y con ceras...
Y entonces llegó el horror,
el espanto y el terror.
Cascada un grito lanzó
y Calada en llanto cayó.
Espantadas y asustadas
lloraban y pataleaban,
gritaban y berreaban.
El ruido que ahora armaban
era peor que su cháchara alocada.
Peluja miró a Patuja
y Patuja miró a Peluja:
—¿Qué tal unos tapones?
dijo Patuja la bruja.
—De los que parecen botones
respondió su prima Peluja.
Y tal como dijeron
enseguida lo hicieron.
deshicieron el hechizo
y se pusieron tapones.
Cascada y Calada
las dos hadas pesadas
volvieron a hablar a paladas,
de esto, de aquello,
de todo y de nada.
Y Patuja la bruja
y su prima Peluja
están de nuevo dibuja que dibuja,
con tiza, con ceras
con lápiz y acuarelas,
concentradas y tranquilas
calladas y divertidas.








