sábado, 10 de octubre de 2026

De brujas y hadas (21 días para Halloween)

 

Patuja la bruja

y su prima Peluja

están dibuja que dibuja, 

con tiza, con ceras

con lápiz y acuarelas,

concentradas y tranquilas

calladas y divertidas.


Y entonces llegó Cascada,

un hada la mar de pesada,

con su hermana Calada

hablando ambas a paladas.


Charlaban de todo y de nada;

de cómo hacer empanadas

o de cómo bailar lambada.


Patuja y Peluja

seguían dibuja que dibuja,

con tiza, con ceras,

con lápiz y acuarelas...

O más bien lo intentaban, 

mientras las hadas hablaban,

charlaban, platicaban,

gritaban y voceaban,

y ni para respirar paraban.


Patuja la bruja

y su prima Peluja

intentan seguir dibuja que dibuja,

con lápiz y acuarelas,

con tizas y con ceras...

¿O era con lápiz y con ceras

con tizas y acuarelas?


Patuja miró a Peluja

y Peluja miró a Patuja

y dijo Patuja a Peluja:

—Ya NO sé qué estaba haciendo.

Y dijo Peluja a Patuja:

—Yo no puedo ni pensar.

Y dijeron ambas al tiempo:

—¡Es que no paran de hablar!


Mientras, las hadas pesadas

vuelan por toda la sala,

hablando de todo y de nada:

de cojines y almohadas

de princesas aleladas,

de manzanas y granadas.


Patuja y Peluja,

ya no dibujan

miran a las hadas

con caras cansadas.


Patuja la bruja

susurró una vez,

y su prima Peluja

contó hasta tres.


Y lanzaron un hechizo

a las hadas pesadas.

Cascada se quedó callada

y callada quedó Calada,

y de pronto en aquella sala

no se oyó ni una palabra.


Patuja sonrió a Peluja

y Peluja sonrió a Patuja,

por fin volvía la paz,

ahora, a dibujar

con lápiz y acuarelas,

con tizas y con ceras...


Y entonces llegó el horror,

el espanto y el terror.

Cascada un grito lanzó

y Calada en llanto cayó.


Espantadas y asustadas

lloraban y pataleaban,

gritaban y berreaban.

El ruido que ahora armaban

era peor que su cháchara alocada.


Peluja miró a Patuja

y Patuja miró a Peluja:

—¿Qué tal unos tapones? 

 dijo Patuja la bruja.

—De los que parecen botones 

respondió su prima Peluja.


Y tal como dijeron

enseguida lo hicieron.

deshicieron el hechizo

y se pusieron tapones.


Cascada y Calada

las dos hadas pesadas

volvieron a hablar a paladas,

de esto, de aquello,

de todo y de nada.


Y Patuja la bruja

y su prima Peluja

están de nuevo dibuja que dibuja, 

con tiza, con ceras

con lápiz y acuarelas,

concentradas y tranquilas

calladas y divertidas.

viernes, 9 de octubre de 2026

El Coco se come el coco (22 días para Halloween)


 El Coco se come un coco,

mientras se calienta el coco,

pensando cosas de Coco.


¿Por qué le llaman Coco,

si al coco no se parece?

El coco que come el Coco,

es redondo como un moco,

mientras que él, el Coco,

es... es... espera un poco...

¿Cómo es el Coco

que se come un coco,

mientras se calienta el coco,

pensando cosas de Coco?


El Coco que come un coco

se levanta poco a poco,

llevando en la mano el coco

hacia su espejo barroco.


El Coco mira su coco

y luego él se mira un poco

intentando comparar el coco

con su coco.


El coco que come el Coco

es peludo y circular,

bueno esférico... bah, qué más da,

y el Coco que se come el coco....

es... es... El Coco se vuelve a mirar...

Pero el Coco que se come el coco,

allí no parece estar.


—Espera un poco.

Le dice el Coco a su coco.

—Claro que no veo mi coco, coco.

¿Cómo lo voy a ver?

Si no enciendo la luz no veré

ni mi coco ni tu coco.


El Coco, con su coco,

se acerca al foco,

enciende la luz,

y vuelve al espejo barroco.


—Espera, que me coloco.

Le dice el Coco a su coco.

Se coloca de perfil,

sujetando bien su coco,

mira de allí a aquí...


Y no entiende ni un poco.

¿Era aquello una mano,

un tentáculo o un codo?


¿Y aquello de más allá,

era pie, pezuña o pata?

¿Y era su coco un coco,

tenía boca, pico o morro?


El Coco gira que gira,

sin dejar de comer su coco,

pero por más que se gire,

no entiende ni mucho ni poco.


—¿Sabes qué? —le dice al coco.

_Que me da así como igual,

yo soy el Coco y ya.


Vuelve a sentarse el Coco

y vuelve a comer su coco

mientras se calienta el coco

pensando cosas de Coco.



jueves, 8 de octubre de 2026

El hombre del saco (23 días para Halloween)

 

El hombre del saco

anda cabizbajo,

más triste que un ajo,

ya lleva así un rato.


En verdad ya son años

que anda tristón,

él nunca ha hecho daño

ni a un ratón.


Pero todos le temen,

a todos asusta

y eso no le gusta.


Esas historias 

que cuenta la gente

son todo mentiras,

todo el mundo miente.


El hombre del saco

suspira muy fuerte

y dice al de enfrente:

—Dicen que mi saco 

va todo vacío,

para llenarlo de niños,

de niños malos

y hasta alguno bueno.

¡Mentira cochina!

¡Mentira podrida!

Lo llevo bien lleno 

de dulces y golosinas.


Dicen que soy feo,

que doy mucho miedo.

¡Mentira cochina!

¡Mentira podrida!

Hombre, no soy guapo,

pero feo, feo tampoco me veo.


Si un niño come poco,

dice su mamá:

—Mira que el hombre del saco

se te va a llevar.

¡Mentira cochina!

¡Mentira podrida!

¿A mí que me importa

si comen mucho o poco

si no les gusta el guiso

y prefieren las tortas?


Y si no obedece,

dice su papá;

—Mira que el hombre del saco

se te va a llevar.

¡Mentira cochina!

¡Mentira podrida!

¿A mí qué me importa 

quién desobedece,

o que un niño

se mantenga en sus trece?


Dicen que me paso

 el día de paseo,

que por las noches 

por la calle merodeo,

a ver cuánto niño

en el saco me llevo.

¡Mentira cochina!

¡Mentira podrida!

Por el día trabajo,

arreglo mi saco,

sólo paseo lo justo y necesario.


Y durante la noche,

ya me dirás,

si no se ve nada,

¿qué voy a vigilar?

Me quedo en casita,

viendo una serie,

leyendo un libro

haciendo la cena

y durmiendo en mi camita.


El hombre del saco

mira al de enfrente,

suspira muy fuerte

y se va cabizbajo,

más triste que un ajo.



miércoles, 7 de octubre de 2026

El jersey del esqueleto (24 días para Halloween)

 

 Un esqueleto con peto

buscaba el jersey perfecto

para primavera y verano,

para otoño y para invierno.


¿Era un esqueleto coqueto?

¿Tenía un hobby secreto?

¿Se había cansado de su viejo peto?


No, no, nada de eso.


¿Estaba, tal vez, su armario incompleto?

¿Buscaba, quizás, un jersey amuleto?

¿O sólo se trataba de un esqueleto inquieto?


No, no, nada de eso.


Es que es sólo huesos

y el peto poco le abriga.,

vaya, que le entra un frío

por debajo de las costillas....


Estuvo buscando y buscando,

de tienda en tienda andando,

diez mil jerseys revisando,

y todo el tiempo temblando.


Hasta que, mirando un escaparate,

finalmente lo encontró,

justo lo que buscaba...

¡Allí estaba!


Era color chocolate,

no era grande ni pequeño,

las mangas daban calor,

aquello era su sueño.


Con su jersey y su peto

se sintió como un magnate.

Iba la mar de elegante.


Y, lo que era más importante,

se acabó el pasar frío,

el temblar y los castañeteos.



martes, 6 de octubre de 2026

Un demonio demoníaco (25 días para Halloween)

 

Un demonio demoníaco

decidió comerse un taco

porque se veía muy flaco.


Y estando comiendo el taco

el demonio demoníaco

entró el hombre del saco

hablando con un macaco 

nada menos que en polaco.


Y detrás llegó un caco

pensando en dar un atraco,

y al ver al demonio demoníaco

al hombre del saco 

y al macaco hablando polaco,

empezó a sudarle el sobaco.


El demonio demoníaco

siguió comiendo su taco,

el hombre del saco

siguió hablando con el macaco,

no lo olvides, en polaco.

Y el caco

olvidó el atraco.




De brujas y hadas (21 días para Halloween)

  Patuja la bruja y su prima Peluja están dibuja que dibuja,  con tiza, con ceras con lápiz y acuarelas, concentradas y tranquilas calladas ...