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Mostrando entradas de enero, 2016

Antón Ratón

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El mayor sueño de Antón Ratón era ir a la luna. No porque fuera muy aventurero, que no lo era. Ni porque quisiera viajar al espacio, que no quería. Ni porque deseara conocer mundos lejanos, que no lo deseaba. No, señor, por nada de eso. Antón Ratón quería ir a la luna porque estaba convencido de que era toda de queso y cada vez que la miraba, la tripa le rugía. -¡Oh, cómo me gustaría ir hasta la luna! -suspiraba- ¡Debe estar de rica! ¿Pero cómo hacerlo? ¿Cómo llegar hasta allí? Antón Ratón pensó, repensó y volvió a pensar y, después de darle muchas vueltas se le ocurrió que, a lo mejor, si subía a la cima más alta de la más alta montaña, podría dar un salto y subir a la luna. Y eso hizo. Tardó mucho en encontrar la montaña más alta  y muchísimo más en subirla. Cuando por fin llegó a la cima intentó tocar la luna con la mano, pero no pudo. Luego intentó llegar a ella de un salto, pero tampoco pudo. La luna aún quedaba muy lejos. Antón Ratón se sentó en una piedra y volvió a pensar y repensar y, mie…

Camilo Gruñón

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A Camilo Gruñón lo llamaban así porque pasaba el día de queja en queja, de protesta en protesta y de enfado en enfado. Para Camilo Gruñón nada estaba bien nunca jamás de los jamases. -Estas chuches están poco dulces -gruñía, aunque fueran las mejores golosinas del mundo. -Este chocolate no está caliente -protestaba, aunque se quemara la lengua al tomarlo. -Estos juegos son muy aburridos -se quejaba, aunque todos sus amigos se lo estuvieran pasando en grande. -¡Este lápiz no está bien afilado! -se enfadaba, aunque la punta pinchara. Cuando llegaba el verano se quejaba porque hacía mucho calor, cuando llegaba el invierno de que hacía mucho frío, en primavera y otoño porque ni fú ni fá... Y así con todo. En el mismo rellano que Camilo vivía la señora Maruja, la bruja. La señora Maruja, la bruja, era una señora muy simpática y amable pero estaba más que harta de escuchar las quejas, los gruñidos y los enfados de Camilo Gruñón. Cierta tarde en que la señora Maruja -la bruja- bajó al parque a leer…