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RASSS… SHHH… SHHH… RASSS…

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Esta noche hay  tormenta, y no brilla la luna yo no me puedo dormir y ya es casi la una. —Rasss… Shhh… Shhh… Rasss... Se oyen roces bajo mi cama. —¡Qué bien, un monstruo me viene a asustar! Me alegro y aplaudo a rabiar. —Rasss… Shhh… Shhh… Rasss... Una enorme cola llena de escamas, golpea y se agita en la oscuridad. —Rasss… Shhh… Shhh… Rasss… Unas largas garras, de uñas muy negras, suben muy despacio por mi manta nueva. —Rasss… Shhh… Shhh… Rasss... —¡Ayayay, qué miedo! ¡Menudo canguelo!
Digo, y me subo la manta hasta los hoyuelos.
Ahí viene, ahí llega, ya asoma la enorme cabeza. —Rasss… Shhh… Shhh… Rasss... Unos ojos muy grandes me miran con sorpresa y tras ella aparece un hocico lleno de pelos. Y bajo el hocico un bigote, un bigotito de nada, de tamaño caramelo

Rimas alfabéticas

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Foca Fina refina la foca patina, fino refino el faisán alucina, la foca tan fina afila el patín y el fino faisán afina el violín. Arregla su falda la foca refina y su mostacho atusa el fino faisán Fina refina la foca patina, fino refino el faisán alucina.





Grillo
El grillo agripado le grita a la grulla que vuele a la gruta y calle el graznido del grajo agraviado. El grajo agraviado tragando su grano le grita a la grulla que deje la gruta y siga su ruta. La grulla agraciada y bastante cansada gravita graciosa hasta la cascada y deja que el grillo y el grajo griten y graznen, hasta que se cansen.
Hipo
Hipólito Hipopótamo de hipo sufría y el hipocampo Heriberto de él se reía. El hipo de Hipólito no se detenía y Heriberto Hipocampo no lo padecía. Hipólito Hipopótamo hipaba de día hipaba de noche hipaba por la tarde y hasta a mediodía. Mientras Heriberto se carcajeaba tan alto tan fuerte tan a mandíbula batiente que el hipo, curioso, lo miró fijamente y saltó sobre Heriberto así, de repente. Heriberto Hipocampo de hipo sufría y el…

Amelia Camelia

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Amelia Camelia es una niña rara Lo dice su madre Lo dice su abuela Lo dice también su amiga Cordelia.

Amelia Camelia viste cada día de un color distinto, todo depende de cómo se sienta. Si esa mañana está muy contenta de amarillo se viste de pies a cabeza. Si por el contrario se levanta triste de azul será toda su vestimenta. Negro si tiene miedo, rojo si se enfada,
y marrón si siente pereza.

Amelia Camelia es una niña rara. Lo dice su madre. Lo dice su abuela. Lo dice también su amiga Cordelia.
Amelia Camelia anuda en su pelo decenas de cintas de todos los colores desde el añil profundo hasta el rojo fuego. Le gusta que el viento juegue con ellas, haciendo que las cintas floten y bailen como pequeñas cometas. <