El pequeño búho




-Ya llegó la noche -dice mamá búho-, ya se marchó el sol. He de salir, pequeñín, a buscar alimento para los dos.
El pequeño búho, bastante tristón, coge su manta y se va a un rincón.
No le gusta la noche, no le gusta el frío, no le gusta nada el nido vacío.
El pequeño búho, encogido en su nido, tiembla asustado ante el menor sonido.
-¡Qué oscuro está todo! -piensa el pequeñito- ¡Qué miedo que da!
Y el buhito, asustado, se encoge aún más.
De pronto, no muy lejos, se oye un gran ¡CRRAAAC!
-¿Qué es eso que suena? ¿Quién viene para acá?
Y el buhito, asustado, se encoge aún más.
-¡Seguro que es un ogro con un hambre feroz y como me pille me dará un mordisco o dos!
-¡Ay, ay! -se oye allá abajo.

El buhito, asustado, con la manta se tapa la cara.

-¡Ay, ay! -se vuelve a escuchar.
Sus grandes ojos gira el buhito, para acá y para allá y, muy asustado, se encoge aún más.
-¡Ayayayay! -repite la voz- ¡Qué daño! ¡Qué dolor! ¡Qué golpe me he dado con esa ramita! Creo que mejor me vuelvo a casita.
-Vaya -pensó el buhito con una sonrisa-, ese que habla no es ningún ogro sino mi amigo el ratón. ¡Qué susto más tontorrón!
Y entonces una sombra, rauda y veloz, pasa junto a la ventana y se oye: ¡CATAPLOF!
-¿Qué es eso que suena? ¿Quién viene para acá?
Y el buhito, asustado, se encoge aún más.
-¡Seguro que es una bruja piruja con cara de granuja y viene a casa a pincharme con su aguja!
-¡Menudo porrazo! -se oye allá afuera- ¡Menudo tortazo me acabo de dar!
-¡Esa voz me suena! -dijo el buhito sacando el pico que bajo su ala tenía escondido- ¡Esa voz la conozco!

-¡Menudo golpetazo! -insiste la voz- Yo por aquí no vuelvo a pasar.
-¡Esa que habla es mi amiga la ardilla! -el buhito suspira- ¡Qué susto más tontorrón!
Al pequeño búho no le gusta la noche, no le gusta el frío, no le gusta nada su nido vacío.
-¿Dónde está mamá? -se pregunta el buhito- ¿Por qué tarda tanto? ¿Cuándo llegará? Espero que prontito.
De pronto, en la puerta se oye un ¡CLIC-CLAC!
Y el pequeño búho da un salto hacia atrás.
-¿Qué es eso que suena? ¿Quién viene para acá?
Y el buhito, asustado, se encoge aún más.
La puerta se abre y el buhito se esconde.
Una larga sombra cae sobre él.
Y el buhito, asustado, se encoge aún más.
Bajo la manta, en el rincón, el pequeño búho llama a su mamá.
Los pasos se acercan, la sombra ya llega y el buhito, asustado, se encoge aún más.
La sombra ya llega, ya está muy, muy cerca.
Tira de la manta... El buhito vocea.
Y una voz le susurra:
-¿Qué te pasa buhito? ¿Por qué gritas de esa manera?
¡Qué alivio! ¡Qué gusto!
Es su mamá que ha llegado y no un monstruo adusto.
El pequeño búho, hecho una bolita, abraza a su mamá y aliviado suspira.
¡Qué oscuro está fuera!
¡Qué miedo me da!
¡Menos mal que, por fin, ha vuelto mamá!

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