El mono remono




Una mona muy mona,
menuda monada,
mondaba manises
mirando a la nada.


Y un mono remono,
menuda monada,
miraba a la mona
con cara embobada.






El mono tan mono,
menuda monada,
menea la mano
para saludarla.


La mona remona,
menuda monada,
mastica manises
y no dice nada.








El mono remono,
menuda monada,
le ofrece mijo,
mango y manzana.


La mona muy mona,
menuda monada,
se da media vuelta
y no dice nada.




El mono con mono,
menuda monada,
triste merodea
hasta la alborada.




El mono tan mono,
menuda monada,
con cara de pena
vuelve a su morada.








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