Soy un monstruo monstruoso
y además soy muy goloso,
soy grande como un oso
y aunque soy muy generoso,
tocar esta galleta es peligroso:
no quieres verme furioso.
Soy un monstruo monstruoso
y además soy muy goloso,
soy grande como un oso
y aunque soy muy generoso,
tocar esta galleta es peligroso:
no quieres verme furioso.
Frente al espejo,
mirando el reflejo,
el fantasma Marabú
ensaya su bu,
pero cuando lo intenta
le sale un atchús.
La araña que araña
metía cizaña
hila que te hila
en su telaraña.
Hablaba y hablaba
sobre la piraña,
que qué malhablada,
y hay que ver qué huraña:
Y mejor no hablo de la musaraña,
pues menuda alimaña,
a la que te descuidas, te engaña.
¿Y qué me dices de esa ardilla tacaña,
que no te presta ni una castaña?
Y así continúa la araña que araña
metiendo cizaña,
hila que te hila
en su telaraña,
allá, en la cabaña.
La bruja Socorro
está hasta el gorro
de ser siempre ella
quien llene la nevera.
Su gata Modorra,
vive de gorra
y el búho Santiago
es bastante vago.
Socorro, la bruja,
vive con Maruja
y también comparte casa
con Blasa Tomasa y Nicolasa.
Todas encuentran excusa
sin sentir vergüenza alguna,
y cuando toca ir a la compra
no aparece ni su sombra.
Pero cuando llego a casa,
nadie se retrasa,
corren a las bolsas llenas,
buscando la cena.
Pues ya me cansé,
hasta aquí llegué,
hoy diré, «Se acabó»
y pondré el chimpón.
A partir de mañana
se acabó la galbana,
terminó la desidia,
ya no hay tu tía.
Quien quiera comer caliente
que coja una bolsa y salga al relente,
se acerque al mercado
y compre el pescado.
Yo me quedaré en casa,
cogeré mi taza,
me sentaré en el sofá
y tan tranquila, a esperar.
Y a quien no le guste,
a quien le disguste,
le diré que a mi plim
yo ya llegué hasta aquí.
¿Qué te pasa? ¿Qué me miras?
¿Es que nunca has visto un hada madrina?
¿No te gustan mis tres lazos,
¿Te molestan mis cuatro brazos?
¿No te gusta mi collar, acaso odias mis pulseras,
¿Te molesta, tal vez, mi pelambrera?
¿No te gustan mis alas y mi tutú,
crees que lo harías mejor tú?
¿Por qué miras mis colmillos?
¿No soportas tanto brillo?
Están limpios y relucientes,
yo cuido mucho mis dientes.
Ya sé que no te gusto
porque dices que te asusto,
pero como hada madrina
soy de lo más divina.
Si no te gusto, ni me mires,
es mejor que te retires,
y me dejes tranquilita
con mi magia chiquitita.
A Rufina Turbina le encanta volar,
y además adora la velocidad,
cierto día de pronto se le ocurrió
hacerse con el motor de un avión
y crear la escoba reactor.
Ahora cruza el cielo en un pispás
y llega a las reuniones antes de empezar.
Llevo rato pensando que me falta algo… Me acabo de dar cuenta de que me deje a mi bruja en casa. Pues estará contenta...
Soy un monstruo monstruoso y además soy muy goloso, soy grande como un oso y aunque soy muy generoso, tocar esta galleta es peligroso: no ...